Tradición gráfica
El grabado mexicano
El grabado mexicano tiene casi cinco siglos. En la Colonia se grababan en madera y cobre imágenes religiosas, portadas de libros, escudos y estampas de santos y vírgenes que circulaban entre los fieles.
En el siglo XIX la litografía permitió una gráfica más libre: retratos, paisajes, costumbres y una caricatura política feroz. Al mismo tiempo, en las imprentas populares, grabadores como Manuel Manilla y José Guadalupe Posada crearon una imagen propia, directa y llena de humor.
En el siglo XX, artistas como Leopoldo Méndez, Alfredo Zalce y el Taller de Gráfica Popular retomaron esa herencia para hacer un grabado social y político que influyó en todo el mundo.
El MUNAG conserva piezas de cada una de esas etapas.








