Dentro de las historias de Cajolá, se encuentra la historia de Anlaq, el cerro donde la lluvia se escondía. Esto es porque en aquellos entonces la gente maltrataba a los arboles, al agua ya las piedras por lo que Dios los castigó y escondió el agua en este lugar. Ahí se encontraba un Batidor de Piedra que si estaba por llenarse significaba que la lluvia estaba próxima
Para conseguir la manufactura del papel deamatise desprendía la corteza de las ramas
gruesas de los árboles y se ponía a remojar en agua. Luego se quitaba la parte exterior de la misma, dejando sólo la "cutícula" interior que se extendía sobre una tabla y se golpeaba con un Batidor de Piedra hasta que las fibras aplastadas se unían entre sí para formar el papel.
